
Crónica Oficial

Partimos en la mañana del sábado cumpliendo los horarios y planes previstos, tras jornada de compras en factory Aeropuerto y comida familiar nos alojamos en el hotel con intención de en la tarde asistir a la Feria del Corredor y recoger los dorsales.
La primera cucamona del fin de semana estaba servida, os explico, como resulta que en el factory no venden casi de nada, pues las zebulonas (pacientes, santas y abnegadas esposas) planearon una, ... otra... , salida de compras por las calles del centro de Sevilla. Eso hizo

Tras recoger a las Sras. , y oir en la puerta del Ayuntamiento Hispalense "er coro de Julio Pardo", si, si, carnaval en Sevilla, pasamos a plantearnos lo que los otros 4000 corredores de la Maratón, ¿que cenamos antes de una prueba de esa entidad?, ¿que me interesa ingerir?.... pues nada, siguiendo los consejos dietéticos del endocrino de Falete entramos en Burguer King, y decidimos no pedir postre para no sentirnos pesados al día siguiente.
A las 7:00 h. del domingo quedada para el desayuno, caritas desencajadas y nervios a flor de piel. Alguno se fue de baretas antes y después, y Zeb Amarillo demostró que en el desayuno es todo un fondista, capaz de mantener un ritmo armonioso y constante sin flaquear en ningún momento.
De camino para la prueba, Zeb Aristo, tomando el testigo chirigotero del "canijo de Cai" abre su mochila (que bonita oye), y saca..... gafas y martillos de carnaval para entrada triunfal en el Estadio.... surmanno Pakito pronuncia las palabras mágicas.... ¡¡que arte Chano!!, eramos la chirigota de los Vary Potter.
En la puerta de acceso al estadio nos encontramos con el resto del Club, eran Juanje, Oli, y Salvi Tanketa, acompañados de Massé, excelente corredora Carmonera y animadora oficial, así como Jose Antonio Gallo, Gallocai, buen corredor y traductor de Caletero.
Teniamos un problema, aquello parecía la investidura de Obama, había estrictos controles de acceso, por lo que planteamos la estrategia, montamos el gran pollo, todos uniformados, ondeando la bandera, cantando carnaval, carnaval, con los martillos, las gafitas, a ver que vigilante era capaz de pedirnos na a los 12 chalaos que todo el mundo miraba..... y nos colamos claro.
Tras todo esto, pues nada destacable, comenzó la Maratón, 42 kms. y pico, un ratito que seguro cada uno vivió de manera diferente, y que desde fuera resultó espectacular.
Nuestro primer hombre, tras los dos caninos Etiopes que ganaron y el aspirante a Zeb, Gallo Cai (que corre tela), fue Zeb Tanketa, confirmando que una vida monacal y dedicada al entreno te garantizan grandes éxitos deportivos... eso unido a tener los mismos genes que el Increible Hulk.
Tras él, Zebaristo, el Keniano Gaditano alimentado con los avios del puchero, que voló esta vez por delante de surmanno Pakito, que terminó mirando para detrás por si venía el del Mazo del año pasado... joputa.. que malaleshe.
Pedro, que decir de él, se quedó entre dos aguas, no pudo seguir el ritmo del primer grupo y se fue en solitario para el 37, donde lo esperaba ZebPerman para conducirlo hacia la gloria, y menos mal que lo hizo, porque la carita del Presi era un poema, y Zeb Amarillo apostado como un paparazzi la inmortalizó.

En el cartel del km. 30, y tras diversas aventuras y desventuras que ya os contaré en otro capítulo, Zeb Mago esperaba que llegaran los demás. Solo Javito y Marcelo aparecieron, se cumplieron las peores previsiones, Zeb Pepo se quedó en el veintitantos buscando una tienda donde vendieran donuts y palmeritas... pos nada, no exento de preocupación, con ellos me fuí.
Tras 2 kms. Javivi continuó en solitario, demostrando que tiene capacidad de esfuerzo, compromiso y dos patas de caoba.
ZebCretario y yo, entre trotes, visitas al médico y marmeteos varios fuimos llegando a los aledaños del Estadio, donde nuestro querido Juanje, Zeb Muro, nos esperaba para entrar ondeando la bandera Zebulona por toda la pista en una entrada televisada triunfal.
Zeb Pepo nos tenía preocupados, nada sabiamos de él, y pasado un rato nos avisaron las zebulonas que estaba bien, que venía andando con el Hombre del Mazo, pero eso no lo mermó ya que este nunca se rinde y como sospechabamos, le echó dos güevos y un par de narices, y terminó.
Finalmente desde esta tribuna virtual solo nos queda hacernos eco de todos los comentarios favorables relativos a la magnífica organización de la Maratón Sevillana, desde los profesionales hasta el magnífico despliegue de voluntarios, alma matter de esta prueba. ¡¡Felicidades!!
Amenazamos con volver