
Toda una aventura la vivida por la Comunidad del Zeb Anillo en Las Tierras Medias de Ronda, donde fuimos con el ánimo de acompañar al hobbit en su misión de destruir el anillo.
Era difícil de predecir que climatología íbamos a tener el domingo, pues ya el sábado descubrimos que en Las Tierras Medias podemos pasar de estar soleado con 22º a lloviendo a mares. Como bien dice el GalloKai: “una climatología como una barra de helado de tres gustos”. Este punto preocupaba especialmente a Legolás, pues aun no había decidido la indumentaria a llevar.
La mañana se presentó soleada y con una temperatura propicia para recorrer lo que a la postre serían 45 km., por los Reinos de los Elfos, los Señores Enanos y los Hombres Mortales.
Gimli se había encargado de que no nos faltara detalle, todo estaba previsto, incluso que Sauron nos robara una hora de sueño la noche anterior a la partida.La mañana se presentó soleada y con una temperatura propicia para recorrer lo que a la postre serían 45 km., por los Reinos de los Elfos, los Señores Enanos y los Hombres Mortales.
Puntualmente se da la salida y la Comunidad del Zeb-Anillo comienza sus andaduras por Las Tierras Medias, Gwaihir y Masé van a ir corriendo por delante de la Comunidad, para informar de los posibles peligros que acechen al grupo y que el hobbit pueda cumplir con su objetivo.

Salimos de Minas Tirith y nos adentramos en Las Tierra Altas, pues sí, bastante altas, altas y con fango, el paso se hace lento y los peligros acechan a la Comunidad, pues los resbalones están a la orden del día, los cayados ayudan a subir y sobre todo a bajar, pues la situación hace más complicada la bajada que la subida.
En los avituallamientos nos lanzamos sobre el buffet de agua, aquarius, naranja, plátanos y sobre todo frutos secos, de los cuales hace buen acopio Théoden, el cual siempre llevaba algún bolsillo lleno del reseco producto,… bueno del reseco producto y de cualquier cosa que se coma y se pueda transportar en un bolsillo.
Como bien dijo Gimli, he aprendido algo en esta ruta, “el zebulón come cualquier cosa que sea comestible”, y así es, Théoden siempre tenía hambre y siempre ofrecía algo de comer: regaliz, cacahuetes, plátano, …hasta sándwiches mixto, ¡qué rico que estaban!.
La Comunidad la componen, Gandalf, Legolás, Gimli, Aragorn, Théoden y Gondor Boromir, a la cual se ha unido la intrépida Mari, la cual no quería ir corriendo porque de esa forma es más dificil hablar y se ha venido junto a nosotros andando.
Otra comunidad formada por Orkos nos acecha, los hemos pasado en el avituallamiento junto a la vía del tren y nos han vuelto a adelantar. Al llegar a la Fortaleza, la cual está custodiada por Caballeros Legionarios volvemos a darles caza y los dejamos retozando mientras ponemos distancia entre nosotros.
La segunda mitad transcurre por la Ciénaga de los Muertos y por el Bosque de Fangorn, por ahí el ritmo se hace más vivaz, incluso hay bajadas que las hacemos a ritmo por debajo de los 7’ el km., el final se ve cada vez más cerca, y la Comunidad, tirada por Aragorn, marcha a un buen ritmo.
Nos llegan noticias de que el joven Gwaihir ha llegado a Mordor y ha finalizado con éxito la prueba, todos nos alegramos por ello, a la vez nos informan que en Mordor llueve y están cayendo granizos. Nosotros aun estamos secos y las preocupaciones nos llegan por la rodilla de Gondor Boromir, el dolor cada vez es más intenso y las bajadas se están convirtiendo en auténtico calvario. Gimli y Théoden están junto a él sirviéndole de apoyo en las bajadas, y la Comunidad comienza a ralentizar su marcha.
Ya se divisa Mordor en la lejanía pero aun quedan 5 km. que recorrer, el ritmo ha caído bastante, la Comunidad va lenta y ya sólo queda el final.
A las puertas de Mordor, la Comunidad de Orkos nos rebasa, pero nuestro objetivo se ha cumplido: la Comunidad ha llegado al completo y otra aventura más para nuestras piernas.