
En esta ocasión, se me ocurrió en la carrera de Ronda comentarle a Zeb Siglo la teoría de ir recorriendo kilómetros en modo asociativo o bien en modo disociativo, y el ni corto ni perezoso se inventó un nuevo estilo de concentración... ir en modo aritmético, todo el camino haciendo cuentas sobre los tiempos... y finalmente lo pude convencer de escribiera las palabras que literalmente podeis leer a continuación:
"El pasado fin de semana disfruté en Ronda de mi primer Homenaje a la Legión. Fue un fin de semana redondo en todos los aspectos, creo que el homenaje nos lo dimos nosotros.
No sé si la magnifica carrera que realizamos puede superar al perfecto fin de semana que pasamos.
Nos fuimos el sabado por la mañana y llegamos a medio día, despues de instalarnos y disfrutar de una cerveza ( bueno o dos ) amablemente servidas por la chica que nos acomodó en el hotel, dimos un pequeño paseo por el precioso y concurrido pueblo de Ronda camino del restaurante de Juan Macías.
Durante el paseo y mientas la mujeres compraban algun souvenir ya se le iban contando diversas mentiras a este debutante sobre la ligereza y facilidad de la prueba a celebrar al dia siguiente. Despues de una tarde magnifica de charla y risas, estuvimos cenando en una bar con gente guapa y seguimos hablando sobre la carrera del día siguente ( bueno y sobre la genta guapa).
Pasada una noche regular de nervios y cambio horario, llegó el día del esperado y temido Homenaje a la Legión.
Preparativos meticulosos cual torero que debuta en Ronda, en la plaza justo al lado de la salida. Esparadrapo para las rozaduras, Compeed para las ampollas, el calcetin sin un solo pliegue, la ropa debe estar mas cómoda que nunca, el calzado perfectamente sujeto, y la responsabilidad de ir con dos compañeros y de querer hacerlo bien , también para que ellos puedan hacer una buena carrera, y llegados aqui que Dios reparta suerte.
Y comienza la prueba, el ambiente magnifico, el clima perfecto y nos encontramos los tres a tope. Los kilometros van cayendo y a medida que la carrera va avanzando voy descubriendo toda la magnitud de este reto, la tremenda dificultad de esta prueba.
Y voy viendo que aguanto bien el ritmo, que tengo buenas sensaciones, que puedo hacer una buena carrera, y en mi cabeza que ya se encuentra en modo asociativo (aritmético que diría el Mago), voy dándome cuenta que voy a conseguirlo, y rezo por que alguna maldita ampolla deseosa de ser protagonista no me estropee el día, y siento que podemos hacer una magnifica carrera, y un magnifico registro.
Y al mismo tiempo voy experimentando sensaciones no vividas antes en ninguna carrera o no con esta intensidad, el deseo de triunfar, tu capacidad de sacrificio, el valor del compañerismo, el compromiso con los que te acompañan.
Y al final cuando recorríamos los dos últimos kilometros, de propina, te das cuenta de la suerte que es encontar en la vida a gente que merece la pena, seguramente es una de las mejores conclusiones que puedo sacar de este Homenaje.
No he sentido en ninguna de las muchas carreras disputadas la emoción y la sensación que sentí ayer cuando crucé la meta de Ronda, y mi mujer al abrazarme me dijo "eres la ostia".
Sirva esta carta también, como no, como mi público homenaje a todos los que me habeis ayudado a mentalizarme, a prepararme anímicamente, y muy especialmente a Marcelo y a Dani sin cuya presencia nada de esto hubiera sido posible.
Intentaré resolver mis problemas con las ampollas para poder hacer unos 101 Kms. como los 47 del pasado domingo."
"Ah, y en carrera no siempre uno más uno son dos"