
Si, ya sé que os sonará a la afamada marca de tortas el título de esta crónica, pero os diré que las sensaciones que se viven en una tirada andarina son diferentes a las que nos producen las carreras.
Para empezar los horarios y la preparación son muy dispares, os diré que recogí a Zeb Cretario a las 7:30 h. de la madrugada para dirigirnos a la falda de la vecina localidad de Medina Sidonia, allí, fue el primer avituallamiento, desayuno light al estilo Atlético de Madrid, es decir una rebanada de 20 mm. dividida en dos mitades, una con manteca blanca con tropezones y otra ya más liviana con manteca colorá.
Ahora tocaba el cuasi ritual taurino de la vestimenta: guantes, gorro, zapatillas de montaña, bastones, mochilas, agua y demás atavíos, empezamos a adentrarnos en esos caminos en los que se respira naturaleza pura y se pueden observar perdices, conejos, y otras especies de nuestra rica fauna ibérica... bikers, cazadores, camperos, motoristas llenos de barro... barro si, barro había como para montar un taller de alfarería.
En fin, que emulando un famoso anuncio y a expresa petición de un buen amigo os finalizaré la crónica con la siguiente reflexión económico-social:
Para empezar los horarios y la preparación son muy dispares, os diré que recogí a Zeb Cretario a las 7:30 h. de la madrugada para dirigirnos a la falda de la vecina localidad de Medina Sidonia, allí, fue el primer avituallamiento, desayuno light al estilo Atlético de Madrid, es decir una rebanada de 20 mm. dividida en dos mitades, una con manteca blanca con tropezones y otra ya más liviana con manteca colorá.
Ahora tocaba el cuasi ritual taurino de la vestimenta: guantes, gorro, zapatillas de montaña, bastones, mochilas, agua y demás atavíos, empezamos a adentrarnos en esos caminos en los que se respira naturaleza pura y se pueden observar perdices, conejos, y otras especies de nuestra rica fauna ibérica... bikers, cazadores, camperos, motoristas llenos de barro... barro si, barro había como para montar un taller de alfarería.
En fin, que emulando un famoso anuncio y a expresa petición de un buen amigo os finalizaré la crónica con la siguiente reflexión económico-social:

Zapatillas de Montaña... 75 Euros
Bastones de Decathlon... 50 Euros
Gafas Antipartículas... 24 Euros
Bastones de Decathlon... 50 Euros
Gafas Antipartículas... 24 Euros
Tres horas en plena naturaleza y "arreglando el mundo" y a "todo el mundo" .... no tienen precio
Para todo lo demás, VISA ZEBULONA