

NO COMMENT
Como buen Zebulon fui enviado por la Junta Directiva para la difícil tarea de representar al Club en la maratón de Madrid. Eso me llenó de orgullo y quedé de antemano agradecido a todos los zebulones por sus apoyos y ánimos. Unido a lo anterior quiero manifestaros que estoy muy satisfecho con el tiempo y muy contento, pues cuando las cosas no salen como uno quiere, nada se puede hacer, y hay que pensar con la cabeza en vez de con el corazón, algo que sabeis que no siempre ocurre.
El Mapoma 2008 comenzó con mucho calor y me situé casi en la primera línea de salida con mi sobrino Mario el que esta en la foto junto a Chema (uno de los escoltas míos), que hizo un tiempazo de tres horas, (felicidades sobrino y un abrazo y un beso fuerte). Todo iba muy bien hasta el kilometro diez, me iba doliendo el lado derecho, aminore la carrera y me recuperé, pero con la sorpresa que se me pasó al lado izquierdo y que también pude recuperar. El paso por la Media lo hice en lo estudiado 1h 30¨ pero en el kilometro 25 el abdomen me oprime y voy casi doblado, entiendo que el oxigeno no me llega al resto del cuerpo y la piernas se me colapsan.
La rodilla derecha sé que la tengo un poco jodida, pero no igual que el año pasado, la puedo recuperar, y lo dicho contento con ese tiempo dado las circunstancias.
Quiero agradecer todo el apoyo mostrado por los compañeros de mi maravilloso Club Zebulon, con sus palabras y magias de aliento, igualmente a mis admirados José Ayala , Merche, José Manuel Vargas del Club Carmona Páez y por supuesto a mi familia.
Nada mas que tengo palabras de agradecimiento para todos vosotros.
Er Muro os quiere y os necesita para siempre, besos y abrazos.


Tras tomar la salida, grupetos con diversos objetivos; los rapiditos (Juanje, Salvi y Juanma), tras ellos la sección gadita (Antonov y Pakito), a poca distancia dos colleritas (Zebperman, Presi, Secre y Tanqueta Salvi), cerrando un grupeto... bueno, se quedó en dueto (Zeb Javivi y Zeb Dan), y pendiente de todos ellos, Zebaristo y su bikeniata, vaya lujo de cobertura gráfica.




, lo bajamos, subimos a la cueva del Gato, la bajamos y luego la locura total, subida a Ronda por la parte del Tajo. Las sensaciones eran muy distintas, los parones, ahora andas, ahora corres, ahora de paras a ponerte crema solar o al avituallamiento...por cierto es la primera vez que vemos palmeritas, cañas de chocolate y frutos secos en los avituallamientos, ya podeis imaginaros quien le pegó por derecho a las palmeras, y eso que no había donuts.