


Ha pasado un año, desde aquel día que un grupo de amigos se reunieron para correr ante los suyos, para sudar sangre si era necesario por hacerlo bien entre sus conocidos, familiares y vecinos.
Ha pasado un año, y siguen con la misma ilusión de aquel mayo de 2006, ganas de correr, de divertirse, de pasar un rato alegre.
Ha pasado un año y ahora somos más. Algunos han faltado y los hemos echado de menos y otros se han unido al grupo y nos alegramos por ello: bienvenidos.
Ha pasado un año, y otros memoriales vendrán, y tendremos que pedir que amplien la escalera del monumento al deportista, pues ya no tendremos sitio para la foto.
Ha pasado un año, y estoy escribiendo esto porque soy el hombre más dichoso del mundo. Tengo un grupo de amigos atletas, que ya lo quisieran otros para ellos.
Ha pasado un año, y vaya convivencia que nos pegamos después de correr por las calles de La Isla.
¡Que pase, que pase otro año!, que ya tengo ganas de correr el XXIº Memorial Carmona Páez, para disfrutar con los mios como he disfrutado este año.
Gracias a todos por todo.