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13 mayo 2008

¿ Bendita Locura?



Esos locos que corren:

Yo los conozco.

Los he visto muchas veces. Son raros.Algunos salen temprano por la mañana y se empeñan en ganarle al sol.Otros se insolan al mediodía, se cansan por la tarde o intentan que no los atropelle un camión por la noche.

Están locos.

En verano corren, trotan, transpiran, se deshidratan y finalmente se cansan... sólo para disfrutar del descanso.En invierno se tapan, se abrigan, se quejan, se enfrían, se resfrían y dejan que la lluvia les moje la cara.

Yo los he visto.

Pasan rápido por la acera, despacio entre los árboles, serpentean caminos de tierra, trepan cuestas , trotan en una carretera perdida, esquivan olas en la playa, cruzan puentes de madera, pisan hojas secas, suben colinas, saltan charcos, atraviesan parques, se molestan con los coches que no frenan, huyen de los perros y corren, corren y corren.Escuchan música que acompaña el ritmo de sus piernas y escuchan a las gaviotas, escuchan sus latidos y su propia respiración, miran hacia delante, miran sus pies, huelen el viento , la brisa , respiran el aire que llega de los pinos.

Yo los he visto.

No están bien de la cabeza.Usan zapatillas con cámara de aire y de marca.Sudan camisetas, gorras y miden una y otra vez su propio tiempo. Están tratando de ganarle a alguien.Trotan con el cuerpo cansado, pasan a la mujer del perro blanco, dan la vuelta después de la columna, buscan un grifo para refrescarse... y siguen....Se inscriben en todas las carreras... pero no ganan ninguna.

Empiezan a correrla en la noche anterior, sueñan que trotan y a la mañana se levantan como niños en Día de Reyes.Han preparado la ropa que descansa sobre una silla, como lo hacían en su infancia en víspera de vacaciones.El día antes de la carrera comen pastas y no toman alcohol,( excepto Amaretto, por indicación de "El Maestro de Kung Fu") pero se premian con descaro y con un chuletón apenas termina la carrera.Nunca pude calcularles la edad pero seguramente tienen entre 15 y 85 años. Son hombres y mujeres.

No están bien.

Se apuntan en carreras de ocho kilómetros a maratones y antes de empezar saben que no podrán ganar aunque falten todos los demás.Estrenan ansiedad en cada salida y unos minutos antes del disparo de salida necesitan ir al baño.Ajustan su cronómetro y tratan de localizar a los cuatro o cinco a los que hay que ganarles.Son sus referencias de carrera: "Cinco que corren parecido a mí". Ganarle a uno solo de ellos será suficiente para dormir esta noche con una sonrisa.

Disfrutan cuando pasan a otro corredor... pero lo alientan, le dicen que falta poco y le piden que no afloje.Preguntan por el puesto de hidratación y se enfadan porque no aparece.

Están locos, ellos saben que en sus casas tienen el agua que quieran, sin esperar que se la entregue un niño que levanta un vaso cuando pasan.Se quejan del sol que los mata o de la lluvia que no los deja ver y los va calando de frío.

Están mal, ellos saben que allí cerca está la sombra de un sauce o el resguardo de un alero.Las preparan... pero tienen todas las excusas para el momento en que llegan a la meta: el viento en contra, no corría una gota de aire, el calzado nuevo, el circuito mal medido, los que van caminando delante y no te dejan pasar, el cumpleaños que fuimos anoche, la llaga en el pie derecho de la costura del calcetín nuevo, la rodilla que me volvió a traicionar, salí demasiado rápido, no hubo suficiente agua, al llegar iba a esprintar pero no quise.

Disfrutan al salir , disfrutan al correr y cuando llegan disfrutan de levantar los brazos porque dicen que lo han conseguido.¡Qué ganaron una vez más! No se dieron cuenta de que apenas si perdieron con un centenar o un millar de personas... pero insisten con que volvieron a ganar.

Son raros. Se inventan una meta en cada carrera.Se ganan a sí mismos, a los que insisten en mirarlos desde las aceras , a los que los miran por televisión y a los que ni siquiera saben que hay locos que corren.Les tiemblan las manos cuando se pinchan la ropa al colocarse el número, simplemente por que no están bien.

Están locos.

Les duelen las piernas, se acalambran, les cuesta respirar, tienen punzadas en el costado... pero siguen.A medida que avanzan en la carrera los músculos sufren más y más, la cara se les desfigura, la transpiración corre por sus caras, las punzadas empiezan a repetirse y unos kilómetros antes de la meta comienzan a preguntarse que están haciendo allí.¿Por qué no ser uno de los cuerdos que aplauden desde la acera?

Están locos.

Yo los conozco bien.

Cuando llegan se abrazan de su mujer . Los esperan sus hijos y hasta algún nieto o algún abuelo les pega un grito solidario cuando atraviesan la meta.Llevan un cartel en la frente que se enciende y apaga y que dice "Llegué -Tarea Cumplida".

Apenas llegan toman agua y se mojan la cabeza, se tiran en el suelo a reponerse pero se levantan enseguida porque le saludan los que llegaron antes.Se vuelven a tirar y otra vez se levantan porque van a saludar a los que llegan después que ellos.

Intentan tirar una pared con las dos manos, suben su pierna desde el tobillo, abrazan a otro loco que llega más sudado que ellos.Los he visto muchas veces.

Están mal de la cabeza.

Miran con cariño y sin lástima al que llega diez minutos después, respetan al último y al penúltimo porque dicen que son respetados por el primero y por el segundo.

Disfrutan de los aplausos aunque vengan cerrando la marcha ganándole solamente a la ambulancia o al tipo de la moto.

Se agrupan por equipos y viajan 200 kilómetros para correr 20. Compran todas las fotos que les sacan y no advierten que son iguales a las de la carrera anterior.

Cuelgan sus medallas en lugares de la casa en que la visita pueda verlas y tengan que preguntar.Están mal. -Esta es del mes pasado- dicen tratando de usar su tono más humilde. -Esta es la primera que gané- dicen omitiendo informar que ésa se la entregaban a todos, incluyendo al que llegaba último y a los voluntarios de la carrera.

Dos días después de la carrera ya están tempranito saltando charcos, pateando aceras , braceando rítmicamente, saludando ciclistas, golpeando las palmas de las manos de los colegas que se cruzan.

Dicen que pocas personas por estos tiempos son capaces de estar solos -consigo mismo- una hora por día.Dicen que los pescadores, los nadadores y algunos más.

Dicen que a la gente no le gusta tanto silencio.Dicen que ellos lo disfrutan.

Están locos.

Yo los he visto.

Están mal de la cabeza.

Yo los he visto.

Algunos solo caminan... pero un día... cuando nadie los mira, se animan y trotan un poquito. En unos meses empezarán a transformarse y quedarán tan locos como ellos.Estiran, se miran, giran, respiran.Corren y corren. Me parece que quieren ganarle a la muerte.Ellos dicen que quieren ganarle a la vida.

Están completamente locos.


Marciano Durán - Escritor Uruguayo

2 comentarios:

zebaristo dijo...

no entiendo la relacion de la foto con el escrito de Marciano Duran ¿es una ironia?por favor que algien me lo explique

un saludo

Loco Dan desde la Capita dijo...

Magnifico el artículo del escritor Uruguayo, seguro que refleja en mayor o menor medida todos nuestros pensamientos.
Espero seguir muchos años en la lista de los locos Zebulones

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El club Atlético Zebulon Macahan nace de la necesidad de un grupo de jovenes de divertirse corriendo. De esta forma aunan fuerzas para competir en todos los eventos que se celebran, principalmente en la provincia de Cádiz. Es un club formado por grandes corredores, atlétas que son capaces de hacer el tan conocido "kilómetro negro", si los ves corriendo por las calles de San Fernando, Carboneras o Isla Cristina no dejes de echarles el lazo. A su vez son grandes amantes de los triglicéridos, ácidos úricos y grasas polisaturadas que generan los productos cárnicos, derivados del pórcino o vacuno, y los grandes manjares que nos da la mar.